Nacional

‘Piñatas Micky’, una tradición familiar que surgió desde los 80’s

Desde hace más de 20 años doña Soledad Lozano Brito, de 65 años, propietaria de “Piñatas Micky”, continúa con el negocio familiar que fundaron sus padres en Cuautitlán, Estado de México.

  • «Desde los ochenta ellos tenían sus hornos para hacer las ollas de barro, sin embargo, cuando ya no pudieron hornear pues nos dedicamos a las piñatas de cartón o periódico, yo soy la segunda generación de Piñatas Micky», relató doña Soledad.

Para Doña Soledad su trabajo también le sirve para relajarse y así seguir con la tradición que iniciaron sus padres con el negocio de las piñatas, pese a la pandemia de covid-19 y no sólo en Navidad sino todo el año.

  • «Me encanta mi trabajo y estoy muy contenta; toda mi familia se dedica a las piñatas, aunque nosotros no estamos todos los días, mi yerno se hace cargo los 365 días del año», comentó.

El tiempo que lleva la elaboración de cada una de las piñatas es variable. Las tradicionales de 7 picos o estrella “ya estando armadas nos tardamos en hacerlas unos 5 minutos. El proceso empieza haciendo la esfera con globo o pelota y con periódico, ya estando seca se le ponen los conos, se pone a secar y se decora”.

  • «La piñata de figura tarda más tiempo, se necesita más sol, porque hay que dejar secar el molde para poderlo decorar, tarda un día y medio para secarse tan solo”, agregó doña Soledad.

Respecto a los precios hay desde 10 pesos hasta los 700 la más grande, que «es una estrella de picos, sin embargo, en temporada navideña se venden de todas, no solo las tradicionales de picos, sino las de figura. Andamos vendiendo alrededor de 5 mil piezas durante toda la época navideña”, comentó.

Tradición para romper la piñata

Ya sean de olla de barro o cartón, las piñatas se rellenan con dulces, fruta, cacahuates y juguetes en Navidad y se rompen con un palo y la tradicional canción:

¡No quiero oro, ni quiero plata, yo lo que quiero es romper la piñata!

¡Dale, dale, dale, no pierdas el tino, porque si lo pierdes, pierdes el camino!

Ya le diste una, ya le diste dos, ya le diste tres y tu tiempo se acabó.

De acuerdo con la tradición, se debe vendar los ojos de las personas antes de que pasen a golpear la piñata.

También tienen que girar 33 veces sobre su propio eje con la finalidad de que pierdan la orientación y el equilibrio.

Historia de las piñatas en México

De acuerdo con estudios, los mayas acostumbraban romper recipientes de barro rellenos de cacao y los mexicas llenaban cazuelas de barro con tesoros y alhajas. Las decoraban con plumas y listones y las rompían durante las festividades en honor al dios Huitzilopochtli.

La forma actual de las piñatas surgió en el siglo XVI en Acolman de Nezahualcóyotl, Estado de México, cuando los frailes comenzaron a celebrar las “misas de aguinaldo” o “posadas” durante los días previos a la Navidad. En ellas se usaba la piñata como alegoría para evangelizar a los pobladores de la región.

Simbolismo de las piñatas

Los siete picos representan los pecados capitales: soberbia, avaricia, lujuria, ira, gula, envidia y pereza, mientras que sus brillantes colores simbolizan la tentación.

Las láminas de oropel o latón: hacen referencia a los engaños del mundo, mientras que la venda en los ojos recuerda que la fe es ciega.

El palo con el que se rompe la piñata es la fuerza y la virtud que destruyen los engaños y pecados.

En tanto, los dulces, fruta, cacahuates y juguetes: son las riquezas del reino de los cielos que se otorgan como premio a la fe y la perseverancia.

GCYT/RJMR

Te puede interesar

Favorece a BMV y Aeroméxico datos de inflación en EU

graficoadmin

Llega nuevo cargamento con 3.4 millones de vacunas contra covid de AstraZeneca

graficoadmin

En revocación de mandato, Corte debe resolver sin penalizar asunto: López Obrador

graficoadmin